Résumé
Muchos de nosotros hemos estado acompañados desde jóvenes por la imagen del Guernica. Yo la recorté de mi libro de Ciencias Sociales para llevarla en la cartera cuando era estudiante de EGB. Algunos años después pude verla en persona en el Casón del Buen Retiro, en Madrid, y, como le ocurre a la mayoría de quienes la contemplan, quedé sobrecogido. Sin embargo, no me convencían la mayoría de las interpretaciones analíticas habituales de la pintura, en las que cada elemento posee un significado individual. Por eso volví a verla, esta vez en el Museo Reina Sofía, y el cuadro que tenía ante mí me recordó algo que todos conocemos. Aquellos elementos que suelen analizarse por separado se unieron de repente como un todo: el Guernica es un pesebre hecho saltar por los aires por las bombas.

Ce travail est disponible sous licence Creative Commons Attribution - Pas d'Utilisation Commerciale - Pas de Modification 4.0 International.
