Resumo
No se conoce exactamente ni dónde ni cuándo fue, pero se sabe que se llamaba Fausto Calderón el artesano que ideó un medio para conseguir eternizar el instante presente: un reloj cuyas manecillas se convertían en brazos capaces de acabar con el tic tac en apenas un golpe y reducir a añicos el tiempo.

Este trabalho encontra-se publicado com a Licença Internacional Creative Commons Atribuição-NãoComercial-SemDerivações 4.0.
Downloads
Não há dados estatísticos.
