Resumen
A pesar del intento por sacudirse de las espaldas la dimensión filosófica en su pretensión por explicar la realidad natural, lo cierto es que las teorías científicas se topan con cuestionamientos —piénsese por ejemplo en las discusiones sobre la naturaleza del espacio y del tiempo— a los que no consiguen dar una respuesta satisfactoria pues sobrepasan su óptica particular. De aquí que se plantee la necesidad de delimitar de nuevo el estatuto cognoscitivo tanto de la ciencia como de la filosofía mostrando que, si bien puede existir entre ellas una profunda afinidad metodológica, difieren en sus objetos, sus ámbitos de referencia y sus intereses intelectuales. El presente trabajo aborda, de una parte, el tema de la distinción de las ciencias teóricas (Física, Matemáticas y Metafísica) bajo los presupuestos de la propuesta aristotélica, y de otra realiza un acercamiento al tema del movimiento con el fin de mostrar que los intentos por reducir el conocimiento de la naturaleza a datos experimentales y enunciados empíricos corre el peligro de dejar de lado aspectos muy ricos de la realidad.

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0.
